miércoles, 15 de septiembre de 2010

A veces...



A veces la vida en su constante ir y venir sorprende. Siempre enseña, pero a veces llena de estupor.

He sido parte involuntaria de una serie de acontecimientos en estos días que me han asombrado por inesperados y me han mostrado que siempre es importante saber decir lo que se piensa y siente de la mejor manera y a tiempo. Te llevas sorpresas, a veces gratas, otras no tanto, pero si se sabe estar, todo tiene arreglo.

Recuerdo con nostalgia mi edad adolescente en la que la vida me puso a prueba y tuve que vivir, siendo muy joven, una experiencia que me marcaría para siempre, pero que sobre todo me dejaría lecciones inolvidables:

Aprendí a decir lo que pensaba, mis dudas, mis vivencias, mis "peros" sin miedo, sabiendo que quizá, una hora después ya sería irremediablemente tarde.

Aprendí que las palabras pueden ocasionar heridas enormes o curar los peores males y que era responsable de ello y no podía olvidarlo nunca. Me relaciono con almas y también depende de mí lo que ocurra cuando estén a mi lado.

Aprendí que querer no es sólo decirlo, sino hacerlo. Que quien quiere se interesa, cuida, mima, enseña; también reprende o da una sacudida a tiempo... Pero siempre con el cariño de por medio, con madurez y con sentido común.... "Obras son amores y no buenas razones"

Aprendí qe habían muchas formas de estar al lado de alguien, no siempre se hace lo correcto, pero lo importante es hacerlo con el corazón. A veces un comentario tierno, a veces una sonrisa, a veces simplemente escuchar o dar un abrazo. Pero, el ser humano nunca debe perder esa condición y tender una mano cuando se necesita nos hace crecer y ser mejores.

Aprendí a mostrar mis sentimientos sin reparos. Sentir nunca es malo, eso nos hace estar vivos. Lo malo es que esos sentimientos dominen nuestra razón. Debemos intentar tener el corazón ardiente para sentir pero la la cabeza fría para no perder la brújula y ser realistas.



He recordado todas estas cosas cuando veía, leía y charlaba en estos días.... He aprendido muchísimo de las experiencias vividas. Lo hablaba con mi Señor y compartíamos los mismos sentimientos y sensaciones. Entre otras cosas le dije: Sé que no soy perfecta, tengo miles de defectos, pero de mí no esperes maldad. Sonrió, me besó la frente con una ternura deliciosa y me dijo: Si la esperara siquiera mínimamente, no serías mía :)

A veces, no se puede hacer lo que se quiere, a veces no es fácil afrontar la vida, a veces parece que el día tiene menos horas de las que debiera, a veces se cree que se tirará la toalla.... Siempre se puede hacer más y mejor.... Lo importante es hacerlo con el corazón en la mano.

Había una estrofa muy bonita que decía más o menos así:

"No camines delante mío, pues no podré guiarte
No camines delante mío, pues no podré seguirte
Camina a mi lado y seamos amigos"


Feliz día .... Feliz Semana .... Feliz fin de semana. Yo me voy de vacaciones unos días.... Ya os contaré al volver.

Sed felices que para eso estáis en este loco mundo.

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